Ascesis del Sol

2005-07-07

Un gesto memorioso

Un recuerdo azul
se alza sobre los cielos
anhelando el consuelo de su alma.
En una inmensa y dialéctica mirada
se desangra sobre un pincel que
recorre el simbólico aroma de
treinta mariposas.
La fugacidad atestada en las sollozas letras
le remiten a la voz de su infancia.
La arborea calma descansa
sobre un gesto memorioso,
que al recorrer el pequeño jardín,
en el niego crece.
En lo incorpóreo de sus manos
duerme como una estrella desnuda,
sumiendose en profundo ensueño,
donde pétalos mueren al atardecer.
Ahogadas en su propia sombra
traen junto al viento un poema
que al abrazar las arenas,
despiden a quien ya ha nacido.

2005-05-27

Veinte hojas y nueve cuartos

En Veinte hojas y
nueve cuartos
un poema no se esconderá
y proclamará ante el verdugo.
Una herida en caricia
ilumina al tornasol.
Entre la noche y el alba
tus pequeñas manos crecen
pero son interrumpidas por
el grito de los dioses bajo
la ceniza en sus almas.
El viento será nuestra brisa
cuando amor sea amanecer
y las estrellas inspiren
un relámpago de ojos vacíos,
de lágrimas y cielos.
El dulce crepusculo,
alma de las niñas,
santificará mi muerte.
Heredarán las heridas
pero no serán más que
un abismal lago de quietud.

2005-05-11

El manto azul

Mientras mi carta se mueva en círculos
y tu cofre llore en el mar .
Mientras el dulce crepúsculo
me lleve a tu jardín.
Mientras la neblina me conduzca sin destino
Y con las manos tomes el sol,
Poseerás el manto azul

Aunque me pierda en el eco de tu mirada,
Y te niegues el amanecer.
Aunque te sueñe avanzar en sangre,
Y me hagas temblar en un sueño perdido.
Aunque me fugue en tu llanto,
Me Ahogue en aguas caprichosas y suave contraluz
Muero creyendo que ya se ha desvanecido
Pero es el cielo quien tiene tu voz

Derredor de luz

Un resplandor de enigmas
convertirá al niño en viento
y derredor de luz.
Un dios arrojando pétalos sobre tu espalda
sentenciará al diminuto mar
en dulce silencio.
Los brazos de mi
póstuma lágrima
resonarán en el cielo
y en tu piel.
La nostalgia de aquel
frágil diamante
descansará sobre tus manos,
sobre mi dolor.
El proceso de la lluvia
será nuestra ironía y
aquel hombre yacerá al amanecer

Escesis de un llanto

Durmiendo tras larga siesta
abro los ojos y no te veo.
Te sueño en vientos celestes
trayéndome el llanto eterno.
Es un anhelo de lágrimas, de ensueño
que abraza mi escesis.
Es la ruptura de la blanca espuma
y un arpegio sin mar.
Es volver en la márgen de aquel
largo río .
Son las nubes que avanzan
como tropas en repudio a sus dioses.
Son tus manos frías que acarician
al sol,lo envuelven
Sos vos, hacedora de desconocidas alucinaciones,
que dilatas un ciego e ilusorio esplendor
en cada penumbra.

Ensueño

Pálida huella recogida
del inmenso ayer
Ruega a la luz del alba
tus recuerdos reconocer
tus ojos en esa bóveda
ensueño de amanecer

El polvo cubre tu memoria,
no hay verdades que proclamar
todo es claro, todo incierto
y tu ternura es soledad

Mil osos en llamas se alejan
en el inmenso ayer
grita tus plegarias
al tiempo que en tus manos
se desvanecerá..